Un hotel climatiza e ilumina habitaciones vacías durante buena parte del año. No por negligencia: porque nadie ha medido cuánto cuesta y nadie ha puesto un sistema que distinga entre desocupada, disponible pero no vendida y ocupada de verdad.
Ese es el punto de partida de nuestros proyectos. No vendemos equipos y nos vamos: analizamos la cantidad de energía consumida y la forma en que se consume en cada departamento, de manera regular, periódica y sistemática.
El compromiso de la dirección
El éxito de cualquier plan de ahorro energético está ligado al compromiso serio y sostenido de la dirección. Debe ser una decisión estratégica del hotel, no un intento limitado y voluntarista del departamento técnico. Si no hay respaldo desde arriba, el plan se apaga en seis meses.
Por eso todo hotel necesita un Responsable de Gestión Energética. No tiene que ser un perfil técnico: tiene que tener cualidades de gestión y línea directa con Ingeniería, Cocina, Gobernanta y Alimentación y Bebidas.